7 de abril de 2018

Nunca Te Paralices

He enseñado a estudiantes universitarios durante más de 20 años. Últimamente, he notado algunos cambios en sus sentimientos, su forma de pensar y sus puntos de vista.

Sin embargo, no quiero decir "Las cosas han empeorado en comparación con los estudiantes de hace 20 años ..." Hay algunas cosas mejores y algunas cosas peores, en comparación con los estudiantes de años anteriores.

Lo importante es reconocer las diferencias y dirigirlos de acuerdo con ello.

Por ejemplo, he descubierto que, en los últimos años, más estudiantes quedan paralizados cuando se enfrentan a algo que no esperaban. En particular, cuando reciben un severo toque de atención, o cuando otros los corrigen o regañan, se quedan paralizados y no responden. Quizás sepan que están equivocados, pero están tan inmóviles que ni siquiera pueden disculparse.

En la mayoría de los casos, simplemente no saben qué responder y, por lo tanto, se congelan. Desafortunadamente, algunas personas ven esto como una actitud de indecisión o incluso como un comportamiento desafiante. Esto tiende a frustrar a las personas y empeorar las cosas.

Las razones por las cuales los estudiantes se quedan paralizados pueden provenir de enfermedades o traumas, pero aparte de eso, la razón es el estancamiento del movimiento de Ki, como resultado de encarar una situación inesperada. El entrenamiento diario en el dojo puede ser muy útil para esto.

Por favor, imagina que estás entrenando Ki Aikido en el tatami y tu compañero, de repente, viene a atacarte. Cuando reflexionas sobre cómo debes moverte, tu movimiento se detiene y te paralizas. En la vida real no puedes decir "¡Espera!" si alguien te ataca. Tienes que hacer algo para protegerte inmediatamente.

Si tienes la idea de que "si alguien ataca de esta manera, lánzalo de esta manera" en tu mente, cuando tu oponente te ataque con un movimiento inesperado, es posible que no puedas reaccionar, porque este "pensar qué se hace después" causa un bloqueo en tu movimiento de Ki.

Por lo tanto, calma tu mente, abre todas las posibilidades, siente a tu oponente, y luego podrás moverte rápidamente sin este estancamiento de Ki.

Los niños que tienden a paralizarse cuando ocurre algo inesperado, también pueden mejorar su comportamiento entrenando en el tatami. Será muy importante para protegerse a sí mismos.

Volvamos al tema de la comunicación.

La razón por la cual los estudiantes se paralizan cuando se enfrentan a una situación inesperada, es porque intentan pensar "¿Cómo debo reaccionar? ¿Cuál es la respuesta correcta para mí ahora”? Tan pronto como comienzan este tipo de pensamientos, el movimiento de Ki está estancado.

Cuanto más piensan "No quiero ser regañado", o "Tengo miedo de avergonzarme", más se paralizan.

En este caso, debes practicar cómo mover el Ki en el dojo e intentar cambiar tu forma de pensar.

Hay algunos que son incapaces de reaccionar cuando otras personas realizan una acción, y este hábito puede hacer que se paralicen en caso de emergencia.

Aquellos que no responden a los demás o que solo reaccionan según su propio ritmo, tal vez necesiten entrenamiento.

"Nunca te paralices" es uno de nuestros temas importantes a practicar en el dojo. Me gustaría continuar entrenando junto con nuestros miembros de esta manera.

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20 de marzo de 2018

¡Un pequeño bloqueo se convierte en un bloqueo enorme!

Como Uchideshi, solía realizar tareas de limpieza todos los días. Por consiguiente, la limpieza de la casa se convirtió en un hábito positivo para mí.

Si uno tiene la costumbre de limpiar el hogar con frecuencia, sus habitaciones no se llenan de polvo. Sin embargo, cuando se deja un poco de polvo, éste atrapará más polvo y pronto la habitación estará completamente polvorienta.

Cuando una habitación se llena de polvo, se debe hacer un gran esfuerzo, tanto mental como físicamente, para limpiarla. Siempre es mejor limpiar cuando es muy pequeño.

Lo mismo sucede en el movimiento del Ki. Si se ignora un pequeño "bloqueo" en el movimiento del Ki, se convertirá en un gran "bloqueo" más adelante.

Hace unos años, tuve un estudiante que había perdido su motivación por la práctica día a día y finalmente su movimiento del Ki se estancó por completo. Vino a verme para pedirme consejo.

Él no encontraba ninguna razón para su problema, pero no había estado bien durante dos meses. Le pedí que recordara lo que sucedió durante esos días. Como resultado, recordó una pequeña cosa.

Recordó haber oído que su joven compañero, en quien confiaba, había dicho algunas cosas malas sobre él. Tenía miedo de preguntarle directamente a su amigo sobre esto, y por eso pasó unos días angustiado al respecto. Sin embargo, estaba muy ocupado, y pronto lo olvidó por completo.

Pensé que esto podría haber sido un desencadenante de su crisis. Al principio, era un pequeño estancamiento del movimiento del Ki, pero al dejarlo sin resolver, se volvió enorme.

Esto es similar a una pequeña cantidad de polvo que acumula más polvo y crece muy rápido. Lo importante es limpiarlo cuando es pequeño.

Le comenté esto, y pronto habló con esa persona y descubrió que en realidad era una falta de comunicación. Como resultado, pudo recuperarse.

En su caso, podría haber sido un verdadero "insulto" y no una "falta de comunicación", pero aún así, dado que contactó directamente con la otra persona y descubrió la verdadera intención, el atasco en el movimiento de Ki pudo deshacerse.

Cuando nos encontramos "estancados" en nuestra vida diaria, siempre debe haber un origen, una causa. Por ejemplo, piense en los atascos de tráfico. Estos normalmente comienzan con el frenado de un solo automóvil. El bloqueo del tráfico es el resultado de más y más frenadas, hasta que finalmente se convierte en un atasco.

Sé que esto no es fácil, porque cuando el Ki está estancado es posible que no lo reconozcamos. Como a menudo comienza por algo muy pequeño, tendemos a olvidar la causa y caemos en una depresión sin saber cómo. Éste puede que sea uno de los temas más importantes que afrontar en nuestra vida. Estoy trabajando en ello a diario.

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10 de febrero de 2018

Enfrentando con toda nuestra atención

La gente a veces experimenta un "bache" cuando practica técnicas de Aikido.

Cuando se piensa "vamos a tirarlo de esta manera" o "vamos a moverla de esa manera", uno ya tiene su objetivo dentro de sí mismo, y con ese estado de ánimo puede "chocar" fácilmente. Una vez que esto sucede, no puede conducir ni arrojar al compañero.

Para evitar que esto suceda, calme su mente primero y trate de sentir y comprender la condición de su pareja. Entonces podrá conducir y lanzar a su compañero sin un "choque".

Al aprender esto en el tatami, muchas personas descubren por sí mismas cuánto "chocan" con los demás en la vida cotidiana.

En el pasado, he sido uno de ellos.

Solía desarrollar a muchos Uchideshi todo el tiempo. (Ahora cambiamos el sistema y no tengo ningún Uchideshi a mi alrededor en años recientes).

Tenían que vivir en el cuartel general porque deseaban aprender, sin embargo, su mente de aprendizaje no había sido establecida y no podían actuar como yo enseñaba. Me irritaba todos los días, aunque tenía mucha paciencia para ellos.

Un día, Koichi Tohei Sensei vino a hablar conmigo.

"Todos los problemas se resolverán si los enfrentas con toda tu atención".

Pude entender sus palabras, pero no pude entender su significado real.

Me di cuenta de lo que quería decir durante la próxima clase de Aikido.

Cuando yo estaba enseñando "Katatedori Tenkan Kokyunage", uno de los estudiantes no pudo hacerlo bien y chocó, debido a la forma en que dejó que su compañero la tomara de la muñeca. Descubrí que ofrecía la muñeca anticipando el movimiento "Tenkan".

Le dije: "Por favor, no tengas el objetivo del movimiento Tenkan cuando dejas que te sujeten la muñeca, sino que deja que se sostenga para que comprendas la intención de tu pareja". Ella pudo hacerlo bien una vez que entendiera este consejo.

Mis propios ojos se abrieron al mismo tiempo.

Cuando enseñaba a los Uchideshi, tenía como objetivo: "Debes seguir de esta manera" y esperaba resultados similares. Sin embargo, el mismo "golpe de expectativa" estaba sucediendo aquí como en las técnicas de Aikido y, como resultado, no estaba liderando bien a los Uchideshi.

Me desperté al hecho de que no los había enfrentado por completo. Los veía todos los días pero nunca les había prestado toda mi atención.

Enfrentar y prestar plena atención a las personas es la base para comprender a los demás.

También me di cuenta de que en las conversaciones diarias o en las negociaciones en el trabajo, siempre tenía mis objetivos. Eso puede causar un "choque" y / o hacer que las cosas se llenen de baches.

Desde entonces, "enfrentar y prestar toda mi atención" se convirtió en uno de los temas más importantes para mí. Empecé a hacer un verdadero esfuerzo al enseñar a los Uchideshi.

Incluso ahora, a veces sale mi costumbre pasada. Sin embargo, al igual que en las técnicas de Aikido, mantengo el punto y la mente tranquila cuando conozco a personas, y les doy la cara completamente y le presto toda mi atención a la persona, y las cosas se vuelven mucho más fáciles.

En la educación, dicen que es importante estar allí juntos. Sé que esto no es fácil. Necesitamos dar la cara y prestar toda nuestra atención al alumno y luego podemos estar plenamente allí juntos.

Koichi Tohei Sensei enseñó el Ki-Aikido como "Aikido en la vida diaria". El propósito de su práctica es usar activamente lo que aprende en la tatami en la vida diaria.

Continuemos practicando juntos.

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20 de enero de 2018

Tratando con "Ki estancado"

Cuando queremos cumplir nuestras misiones en la vida, es importante querer esto con mucha fuerza. Sin embargo, en realidad, a veces las cosas no salen como nos gusta, por ejemplo cuando estamos manipulando los botones.

Hay algunas personas que piensan: "Estoy deseando esto con tanta fuerza, entonces ¿por qué no puedo lograr esto?"

Vi a dos hombres en el Shinkansen el otro día, uno era como un jefe que parecía feroz, y el otro era como su joven empleado que se preocupaba diligentemente. Sin embargo, parecía que había alguna falta de comunicación y compró el bento (almuerzo japanés) incorrecto para su jefe.

El jefe ensució su ropa con ese bento y gritó: "¡Oh, Dios mío! ¿Sabes quién compró este bento tan difícil de comer? ¡Tráeme agua!"

El joven parecía que se sentía apurado y dijo "¡ya vuelvo!", Pero no regresó por un tiempo. El jefe estaba muy irritado mientras esperaba, y mientras tanto, el desastre se filtraba aún más en su ropa.

"¡He vuelto!", El empleado sin aliento le entregó a su jefe una botella de agua.

Yo sabía que el jefe quería una toalla de papel húmeda o un paño mojado lo más pronto posible para limpiar el lugar, no una botella de agua.

Creo que fue culpa del jefe que no proporcionó la solicitud correcta, pero el joven pensó "¡Cometí un error otra vez!" Y se asustó, y no podía entender para qué necesitaba su jefe el agua.

Si no podemos tomar la decisión correcta, puede deberse al "Ki pegado". Queremos hacer nuestro mejor esfuerzo, pero caemos fácilmente en un estado de "Ki estancado" sin darnos cuenta.

Cuando estamos atrapados en una cosa, no podemos ver la imagen completa. Nuestra mente pierde flexibilidad y cae en un estado de optimización parcial, en lugar de una optimización total.

Lo importante es siempre mantener el flujo de Ki en movimiento, y no atascado. Cuando Ki fluye, podemos usar nuestra mente libremente. Esta es la comprensión más importante con respecto a la relación entre Ki y la mente. Cuando nos adherimos rígidamente a algo, esto es "Ki estancado", por lo que este es siempre el gran desafío en nuestra vida.

El problema es que a menudo no somos conscientes de nuestro "Ki estancado". Si no nos damos cuenta, nunca podremos cambiar para mejor. Entonces, es bueno reconocer los sentimientos de "Ki fluyendo" y "Ki está estancado".

"Ki fluye" es natural y no hay necesariamente ningún sentimiento especial. Por ejemplo, cuando gozamos de buena salud, no lo sentimos específicamente. Sin embargo, sabemos cuando sentimos que "la comida es deliciosa" o que estamos "alegres y felices".

También podemos conocer los sentimientos cuando "Ki fluye", por ejemplo, cuando podemos sentir nuestro entorno.

Cuando "Ki está trabado", tenemos una vista estrecha y no podemos sentir nuestro entorno.

Otro ejemplo es cuando podemos sentir "todo el cuerpo". Cuando "Ki fluye", podemos seleccionar la mejor opción de la imagen completa. Cuando sólo podemos sentirnos parte de la imagen completa, "Ki está estancado".

Hablando de nuestro cuerpo, cuando usamos todo el cuerpo y nos sentimos "en unión", entonces "Ki fluye". Cuando solo usamos la parte de nuestro cuerpo, como movernos del brazo, entonces "Ki está atascado".

A través del entrenamiento de Ki-Aikido, podemos darnos cuenta de los sentimientos de "Ki está fluyendo" y "Ki está estancado", y podremos repetir el bueno. Muchos atletas de élite nos visitan en Shinshin Toitsu Aikido Kai para aprender esto.

Disfrutemos de practicar Ki-Aikido juntos y aprendamos cómo lidiar con el "Ki estancado".

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13 de octubre de 2017

Resultado de hoy, resultado de mañana

Realizamos la Competición de Taigi de este año el 24 de septiembre.

El propósito de esta Competición de Taigi nunca se basa sólo en la técnica, sino en la profundidad de la coordinación de la mente y el cuerpo de cada participante. Esta competición  sirve para comprobar cuánto de ti mismo eres capaz de usar.

Alguien podría preguntar: "¿Pero por qué Shinshintoitsu Aikido necesita de la competición? ¿No es un arte marcial pacífico? "

Permítanme comparar la diferencia entre competir y luchar.

Una mente que realmente compite es una mente que siempre respeta al oponente. Los oponentes pueden desarrollarse mutuamente siempre y cuando su Ki esté conectado. De esta manera, pueden aceptar a su oponente.

Una mente que lucha no tiene respeto. En una mente combativa, el Ki está desconectado, porque hay sentimientos de condescendencia, desprecio, negación y deseo de vencer al oponente.

Cuando haces el esfuerzo en solitario, puede haber límites para el potencial de crecimiento. Sin embargo, cuando tienes un buen oponente, puedes ampliar esos límites.

En el libro de Los dichos del Ki, escrito por Koichi Tohei Sensei, podemos encontrar "El principio de la no disensión". Este nos dice que no tengamos una mente combativa, pero no niega la competición.

Recientemente en Japón, algunas personas piensan que competir es malo. Si rehúsas la competición, significa que renuncias a crecer. Ésta podría ser una de las razones por las cuales el poder nacional japonés está decayendo últimamente.

Yo fui uno de los participantes en nuestra Competición de Taigi hace más de 20 años.

Antes de la competición, practicaba las mismas técnicas una y otra vez y era realmente duro. A veces pensaba "¿Por qué tengo que practicar tan duramente?"

Encontré la respuesta el día de la Competición de Taigi. Descubrí que no significa nada si no puedes dar el máximo de ti mismo en un escenario real, no importa cuánta habilidad y técnica tengas.

Lo más importante es cuánta de tu habilidad puedes usar al enfrentarte a una situación importante. Me di cuenta de que había aprendido a  "Mantener el Punto Uno", “Relajado completamente", "Mantener el peso bajo" y "Extender Ki" a través de la práctica diaria para dar lo máximo de mí mismo.

Durante mi participación, hubo algunos momentos en los que podía usar toda mi habilidad, y hubo otros en los que no pude. Aprendí de ambas situaciones.

Todos lo hacen lo mejor que pueden, pero como es una competición, hay una clasificación. La clasificación es importante, por supuesto, pero lo más importante es lo que aprendes de ella.

El que puede lograr el resultado deseado debe saber que ése es el "resultado para hoy" y puede que no sea el "resultado para mañana". Mañana tienes que hacerlo lo mejor que puedas de nuevo. Esto es practicar diariamente.

Aquel que no es capaz de alcanzar el resultado deseado también debe saber que ése es el "resultado para hoy" y puede que no sea el "resultado para mañana". Necesitas practicar cómo dar lo máximo de ti mismo a través de la práctica diaria.

Quisiera que todos los que han asistido a la Competición de Taigi de este año y hayan practicado durante muchas horas, aprendan bien de esta experiencia y la utilicen luego en su vida.

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16 de julio de 2017

¿Por qué es importante el saludo?

Hace unas semanas vi a un niño vestido con un dogi. Cuando otros adultos, vestidos también con dogi, le dijeron "¡Hola!", les echó un vistazo y huyó sin devolverles el saludo. Como consecuencia, los adultos compartieron una risa amarga.

Podríamos decir que ese niño era demasiado tímido, o que tenía prisa. Pero no me gustaría decir que está aprendiendo un arte marcial si no puede saludar a los demás. Y la verdad es que esta situación ocurrió en uno de nuestros dojos.

Justo después hablé con el Instructor Jefe del dojo y descubrí que el muchacho había empezado a entrenar Aikido recientemente y que no se le había enseñado a saludar a los otros. El instructor se disculpó.

El saludo es la base de la relación humana. En japonés, llamamos al saludo, "Aisatsu". Esta palabra proviene de las enseñanzas Zen.

Un saludo basado en el "Ki" significa reconocer la presencia del otro. La razón por la que nos sentimos tristes o molestos cuando no nos saludan, es porque significa básicamente lo mismo que "ignorar nuestra presencia". Un saludo puede conectar el Ki. Por otro lado, no saludar puede desconectar el Ki.

En Japón, en algunas ciudades, los padres enseñan a los niños a no saludar a extraños. Aunque en el mundo de hoy esto podría parecer razonable, no saludar a un extraño puede causar aún más problemas. Al mostrar "Yo reconozco tu presencia", se puede prevenir un acto peligroso contra ti. Creo que el saludo debe definirse de manera distinta. En lugar de "No hables con un extraño", podríamos decir "No acompañes a un extraño".

Si uno está aprendiendo Ki Aikido, comencemos por aprender a saludar a otros en la vida cotidiana. Si uno no puede saludar a los demás libremente, su entrenamiento en el dojo se convierte en nada. Me gustaría compartir la importancia de saludar a nuestros miembros en el mundo.

Por cierto, "saludo" y "respuesta" no son lo mismo. Decir "Hola" es saludo, y contestar "Hola" es una respuesta.

Saludar es tu acción voluntaria de reconocer la presencia de los otros, y contestar es solamente una respuesta. Muchas personas no entienden que una respuesta no es lo mismo que un saludo.

A algunas personas les resulta difícil saludar a los demás. Por ejemplo, cuando cometes un error en tu trabajo y te sientes mal, el Ki no fluye y es difícil extender Ki desde el corazón. En este estado te vuelves estrecho de mente y esperas a que otros te saluden. Esto detiene el flujo de Ki y puede dar lugar a un círculo vicioso.

Si saludar es algo especial y te requiere un gran esfuerzo, no podrás hacerlo todo el tiempo. En su lugar, conviértelo en un asunto ordinario que se hace de manera rutinaria. Esto te ayudará a saludar a los demás con naturalidad en cualquier momento.

Cuando enseño a los instructores jóvenes, a veces tengo que regañarlos severamente. Algunos de ellos no son capaces de saludarme cuando me vuelven a ver. A su vez, otros son capaces de saludarme con más frecuencia después de haber sido regañados.

Si consideramos este hecho basándonos en los Principios de Ki, es fácil adivinar cuál de estos instructores crece más.

Saludar es una de las prácticas más poderosas para extender "Ki" mucho más fuertemente.

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21 de junio de 2017

Cómo convertirse en un buen orador

Cuando era Uchideshi de Koichi Tohei Sensei, le pregunté cómo podría convertirme en un buen orador. Me dijo "Ve a Yose." (Es un lugar en Japón donde ver comedia japonesa.)

Afortunadamente, estaba en Tokio como otomo de Tohei Sensei, así que podía acceder fácilmente a Shinjuku Suehirotei, el "Yose".

Un día pude ir, pero debido a mi horario de trabajo, sólo pude ver la última mitad del programa. Cada uno de los cómicos que vi esa noche eran expertos, y disfruté mucho del espectáculo junto con el resto del público. Sentí que el tiempo pasaba como un destello.

La semana siguiente, Koichi Tohei Sensei me preguntó: "He oído que has estado en el Yose. ¿Cómo fue?" Y respondí: "Sí, estuve allí. ¡Fue realmente divertido!"

Vi su cara y reconocí que mi respuesta no contestaba su pregunta.

"Fue bueno que lo disfrutaras, pero me gustaría oír qué es lo que más te interesó y por qué pensaste que era divertido." Al preguntarme esto, me di cuenta de que tal vez había olvidado su propósito al recomendarme esa aventura.

"Haré un nueva visita por allí",  le dije y entonces me dio un nuevo consejo, "Ok, cuando vayas, es mejor que veas desde el principio hasta el final".

La semana siguiente visité el “Yose” de nuevo. Esa vez, estuve allí desde el principio. Había mucho menos público entonces. De hecho, estaba casi vacío.

Los comediantes entraban en el escenario de uno en uno. Todos eran muy jóvenes, pero algunos de ellos eran muy buenos animadores, y otros eran inexpertos.

Al principio, no sabía cuáles eran las diferencias. Sin embargo, mientras los observaba cuidadosamente, descubrí que las enormes diferencias estaban en su estado de ánimo antes de subir al escenario, su expresión facial, su respiración y "Ma", que significa "el momento de cada movimiento y cada palabra". En castellano esto se llama "su sincronización".

A medida que avanzaba el espectáculo, mejor era el comediante que subía al escenario, más público llenaba la sala y mayores las risas y más cosas que aprender. Estudiaba a todas las personas que me rodeaban y trataba de observar toda la atmósfera.

Decidí obtener el permiso de Koichi Tohei Sensei para poder visitar el “Yose” cada semana. Mientras practicamos el entrenamiento de uchideshi, no ganamos mucho dinero, y gasté la mayor parte de lo que gané en ir allí. Fue una inversión para mi futuro.

No sólo se gastó dinero, sino que también se invirtió el tiempo. El “Yose” dura unas 4 horas de principio a fin. ¡No recuerdo cuántas veces he estado allí!

Los espectáculos en vivo son muy "efímeros", y nunca se puede recibir su impacto completo viendo el mismo tipo de información a través de la pantalla de Internet o simplemente escuchando la experiencia de otro. Es por eso que Koichi Tohei Sensei no me enseñó el cómo, sino que me dijo "Ve a Yose".

"Últimamente visitas el Yose a menudo ¿verdad?" Me preguntó. "¡Sí! La semana pasada me di cuenta de que... ".

Nunca podré olvidar su cara feliz cuando escuchaba mis informes de lo que había aprendido.

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31 de mayo de 2017

Conduciendo un coche

Cuando era Uchideshi de Koichi Tohei Sensei fui su chofer a diario. Una vez a la semana lo llevaba desde Tokio a Tochigi, lo que nos costaba alrededor de 3 horas ya que entonces la autopista no era tan eficiente.

Cuando sólo conducía durante un corto período de tiempo, me era fácil mantener la calma. Pero durante las 3 horas al volante no podía controlar mis malos hábitos de conducción. Al principio, cuando empecé a conducir como su Uchideshi, Koichi Tohei Sensei se sentaba en el asiento trasero y no se dormía. Ahora sé que esto era porque no confiaba en mis habilidades de conducción.

"Conducir muestra el estado de tu mente."

Un día, amablemente, me habló acerca de mis modos de conducir y me los explicó hasta que entendí el significado. Quisiera compartir dos de ellos hoy.

Lo primero es acerca de cuándo pisar el pedal del freno. Por supuesto que antes de los semáforos o de las señales de stop, cuando los coches de delante paran, es necesario pisar el pedal del freno. Me dijo que mi tiempo no siempre era el mismo. Dependía del día. A veces presionaba el freno a tiempo, y a veces lo presionaba un poco tarde.

Como conductor, me daba cuenta de los semáforos o del movimiento de los coches a mi alrededor y sabía que iba a presionar el pedal de freno muy pronto. Sin embargo, los pasajeros no podían ver esto necesariamente y por lo tanto podían asustarse.  "¿Está reconociendo esta situación o no?". Esto ponía nerviosos a los otros innecesariamente.

Me encontré no respetando el estado de la mente de los otros.

Tenía esta mente egoísta, y no cumplía con  "Ponerse en el lugar de su oponente", uno de los cinco principios de Shinshin Toitsu Aikido. Cuando no tenía esto en mente, mi técnica no funcionaba tampoco en el tatami.

El segundo consejo que Tohei Sensei me dio fue sobre lo que sucede cuando los semáforos cambian a ámbar.

De acuerdo con el código de circulación de Japón, si los semáforos cambian a ámbar cuando ya estás en el cruce, puedes seguir cuidadosamente para evitar detenerte allí.

Por otro lado, si la luz cambia a ámbar antes de llegar a la intersección, básicamente hay que reducir la velocidad y detenerse, esperando en la línea de parada. (La única excepción a esto se daría cuando el coche que se aproxima desde atrás lleva una velocidad peligrosa.) A veces yo no seguía esta regla, y aceleraba cuando veía el semáforo en ámbar para pasar la intersección.

Él me regañó en el coche una vez, y una segunda vez, pero no corregí ese hábito. Finalmente, decidió hablar conmigo.

"¿Realmente entiendes por qué está mal esto?" Me dijo Tohei Sensei.

Honestamente hablando, en aquel momento yo no sabía qué tenía de malo mi hábito. Había acelerado después de que las luces cambiaran a ámbar muchas veces, pero nunca me habían multado por ello, ni tampoco había causado ningún accidente.

Una vez más, Tohei Sensei me advirtió: "Sólo reconoces lo que se puede ver, ¿no?"

Comenzó por explicar la "posibilidad de accidentes" que no se ve. Tal vez en este momento no veas ningún problema, pero el hábito de acelerar en ámbar, aumenta los riesgos de un accidente futuro.

Si asume mayores riesgos en su vida, cuando haya una mala sincronización, puede causar un accidente. El hábito de reducir la velocidad con el semáforo en ámbar podría reducir los riesgos. No se puede hacer que los riesgos sean cero por ciento, pero pueden hacerse lo más pequeños posible.

Dado que no se puede ver el riesgo, pensé: "no tengo ningún problema ahora y no voy a tener ningún problema en el futuro". Mi actitud era "Si no lo puedes ver, no existe".

Si hubiera mantenido esta actitud en la vida cotidiana, podría haber tenido problemas no sólo conduciendo, sino también en otras cosas. Koichi Tohei Sensei me regañó sobre mi actitud de no creer lo que no podía ver, y no sólo sobre los semáforos en ámbar.

"La mente mueve el cuerpo" y la conducción muestra el estado de tu mente. Puedes ver el estado de tu mente a través de la conducción.

Después de que me convirtiera en alguien que podía conducir calmadamente todo el tiempo, Koichi Tohei Sensei siempre se dormía en el asiento trasero. Ahora entiendo que comprobaba cada vez el estado de mi mente. Esto es lo que experimenté en mi entrenamiento de Uchideshi.

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13 de abril de 2017

No Busques un Cúralo Todo

Recientemente he notado que la información que nos rodea aquí en Japón ha tomado una tendencia extraña.

La gente sólo dice "Haz esto y te convertirás en eso", sin explicar el porqué o sin examinar cuidadosamente para ver si "¿Es realmente así?"

Por ejemplo, después de que en un programa de televisión se diga "Natto es bueno para la salud", el natto se agota inmediatamente en todos los supermercados. Este tipo de tendencia es muy común en Japón. En realidad, según qué condiciones de salud, hay algunas personas que no deberían comer natto en absoluto. Pero parece que a la gente no le importa.

Esto es similar a la idea de buscar un cúralo todo. Éste no puede existir en el mundo real, pero la gente todavía quiere creer que puede haber una panacea en alguna parte.

Relacionemos esta misma idea con la cuestión de nuestra postura.

La postura natural no es la misma para cada persona. No existe tal cosa como una "postura última", porque todos tenemos diferentes formas, músculos y condiciones corporales. Es por esto que aprender a sentir nuestra postura natural es muy importante.

En Shinshintoitsu Aikido (Ki-Aikido) definimos la "postura natural" propia mediante los siguientes 3 puntos:

La Postura en la que te sientes más cómodo
La Postura que puedes mantener durante más tiempo
La Postura en la que puedes estar más estable

La "postura natural" que enseñamos se da cuando se cumplen estos 3 puntos.

Si se trata de "La Postura en la que te sientes más cómodo", será diferente de lo que haces cuando pones tensión en tu cuerpo. La postura en la que te sientes cansado no es correcta.

Si se trata de "La Postura que puedes mantener durante más tiempo", debes ser capaz de mantenerla largas horas sin esfuerzo. Si tienes una postura de relajación muerta, podrás sentirte relajado por un tiempo, sin embargo, no podrás mantenerla porque no es natural.

Si es "La Postura en la que puedes estar más estable", será una postura naturalmente equilibrada que puede ser verificada por Tests de Ki. Si no puedes mantener esta postura durante el test, no es natural.

Comprobando esos 3 puntos, es posible encontrar la postura natural de cada persona.

He tenido la oportunidad de enseñar a muchos atletas. A menudo me cuentan que algunos entrenadores les obligan a aprender la "postura final" que creen que es la correcta. Si por suerte se ajusta a ese jugador en particular, podría funcionar, pero si no encaja, su rendimiento podría empeorar.

En realidad no es fácil para los entrenadores asesorar a la medida de cada atleta. Para hacerlo, se requeriría de ellos mucha dedicación y esfuerzo. Quizás tengan que enseñar a muchos atletas a la vez, y por lo tanto necesitan mostrar la forma común más general como ejemplo.

Si éste es el caso, entonces es sólo un ejemplo, y no la "postura final". Cada jugador puede encontrar su propia postura natural, y por lo tanto su mejor forma, aprendiendo los 3 puntos que he explicado.

Esto es igual en la práctica Ki-Aikido. Esos 3 puntos son importantes para la "Postura Natural" así como para el  "Movimiento Natural" y la "Respiración Natural".  Espero que aprendan bien en su práctica diaria basada en esos 3 puntos.

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7 de marzo de 2017

Presión

Imaginad una época en la que os enfrentáis a tareas importantes.

Mucha gente puede haber experimentado que no han podido dar lo mejor de sí a causa de la presión.

De hecho, la presión no es siempre mala.

Un poco de presión puede ser de ayuda para centrar la atención. Sentir más presión al tener que realizar una acción importante significa que el cuerpo humano se prepara, de manera natural, para una concentración intensa.

Hablando desde mi experiencia, cuando era muy joven, era muy fácil reaccionar a la presión poniéndome nervioso, y este nerviosismo me resultaba muy estresante.

Incluso ahora, después de 20 años de carrera como instructor, sigo sintiendo la presión. Por ejemplo, antes de enseñar el primer día al equipo de los Dodgers, o justo antes de aparecer en la emisión en directo de la NHK, sentí una presión enorme.

Tuve una experiencia hace unos años, cuando no sentía ninguna presión antes de un seminario, aún cuando la reunión fuera un gran congreso medico.

Era demasiado arrogante y pensaba: “¡He aprendido finalmente esta calma!” Y entonces, justo después, me planté en el estrado, me quedé en blanco y no pude recordar de lo que iba a hablar.

Nunca había experimentado algo parecido antes. Afortunadamente, fui capaz de volver a mi propio ser, y conseguir a duras penas completar el taller.

Cuando reflexiono sobre esto, veo que me acostumbré del todo a impartir grandes seminarios en aquellos días y olvidé fijarme en cada grupo de presentes. A causa de ello, no podía llegar a la condición necesaria de presión.

Desafortunadamente, olvidé el hecho básico de que cada seminario es distinto, con cambios peculiares y encuentros nuevos. Desde aquel día en adelante, siempre siento la presión como una ayuda, sin que importe lo pequeño que el grupo sea o familiarizado que esté con sus miembros.

Por otra parte, hay algunas personas que se tensan mucho a causa de la presión. En este caso, la presión trabaja negativamente porque perciben la presión de modo equivocado.

La peor manera es mentirse a uno mismo diciéndose “No estoy nervioso” aunque sientan la presión. Si la gente intenta ignorar la presión, perseguirá la calma sin fin.

Es importante dar la bienvenida a la presión, permitir que sea una parte de uno mismo y aceptarla, y ¡darle la bienvenida!

Algunas veces, dar voz a tu presión puede ser de gran ayuda. Esto no significa decir cosas negativas, pero puede ser de gran ayuda para reconocer la propia situación calmadamente.

Instantáneamente después de haber aceptado la presión, la mente y el cuerpo se adaptan y ajustan. Yo sugiero “Hacerse uno con la presión”. Si podemos hacer esto, entonces la presión misma incrementa nuestra concentración, y seremos capaces de actuar a nuestro máximo nivel.

Cuando la gente puede calmar su mente y enfrentar la realidad, aún cuando se trate de un momento crucial, puede adaptarse y ajustarse.

En Japón, en abril, hay mucha gente comenzando a trabajar en ambientes laborales nuevos. Sé que ahí hay mucha presión, pero por favor, recuerden mi consejo e intenten acostumbrarse. Este es un entrenamiento importante en la vida.

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